Antes de visitar Venezuela, los venezolanos en el exterior siempre recibimos la misma pregunta de los que no conocen el país: «¿Y los servicios, cómo están?» Agua, luz, gas, internet, teléfono. Cinco servicios básicos que en Venezuela llevan años siendo una lotería. En el día 4 de mis vacaciones en Venezuela 2026 hice mi propio reporte, sin adornos, basado en lo que viví en casa de mi mamá en La Victoria.
Solía decirle a mi mamá que se contentara con tres de cinco (agua, luz, gas, internet y teléfono). ¿Cómo estarían esta vez los servicios? Les adelanto algo: todos funcionando, pero solo uno bien. ¿Adivinan cuál? Aquí mi reporte, en el día 4 de mis vacaciones (haz clic aquí si quieres ver una reseña de los días anteriores).
- Agua: De 6 am a 10 pm. ¡Tremendo progreso! Hubo una época en que la ponían una hora diaria; otra en que la ponián una hora en la mañana, otra al mediodía y otra en la noche.
- Luz: Se ha ido solo una vez, por dos horas, y con la frase “no se había ido desde hace tiempo” (cuando pregunto, me dicen que desde diciembre). Pero ha habido bajones: ya los reconocen por el sonido de los protectores de voltaje, que además se ponen en rojo.
- Gas: Amenaza latente (“no voy a hacer la torta porque se puede ir el gas”; alguien dice “huele a gas” en PB y le responden “debe ser que ya se está yendo”). Por el chat del edificio advirtieron que están en 10%, y que están esperando que todos los vecinos paguen para pedirlo.
- Teléfono Cantv: A mi mamá por fin le mudaron la línea, tras meses de espera. Mi tía tiene un año con la línea dañada (igual yo con mi línea en Caracas).
- Internet: funcionando bien, en manos de una compañía privada y a precio de compañía privada ($30). Hoy voy a Cantv a quitar el servicio de Internet (que siguen cobrando a pesar de que la línea estuvo meses en proceso de mudanza y luego de instalada, ya en el nuevo apartamento, nunca hubo conexión a Internet).
Próximo: Día 5 — Turismo de diligencias
El resumen que le di a mi mamá después de mi recorrido por los servicios fue este: «Tres de cinco funcionando, uno bien, y dos en situación de riesgo permanente». Para el estándar venezolano de hace diez años, eso es progreso. Para cualquier otro estándar, es una frase que no debería tener que decirse. Pero así es el termómetro con el que medimos las cosas cuando uno viene de afuera y quiere ser honesto sin ser cruel.
📖 Ver también
¿Qué te pareció este artículo?

