¿Han escuchado eso de que “hay que tener calle”? Es difícil de explicar, pero apenas 10 días de vacaciones en Venezula y recuerdo que hace falta “calle” para:
• Resolver, por ejemplo, al hacer los pagos cotidianos.
• Torear carros y motos al cruzar las calles, porque el carro siempre tiene prioridad, incluso en las esquinas y rallados.
• Saber dónde buscar y encontrar buenos precios (y memoria para recordarlos!).
• Sacudirse a los “zamuros” en el estacionamiento del aeropuerto y en la entrada y la salida del terminal de La Bandera.
• “Miamorear” (o usar otros equivalentes, como “mi rey/reina”, “compadre”, “madre”, primo”, etc), hacer un chiste, buscar un punto en común, elogiar (“me encantan tus uñas”, “chama, bello ese color de pelo”, “mira, me el Sr X es el mejor vigilante que hemos tenido en años”, etc) u otra estrategia para ganarse la buena disposición de alguien que presta un servicio. Y todo eso sin sonar falso.
Lo de tener “calle” es una mezcla de actitud dura (como la de la gente de Nueva York, tipo “aquí nadie me va a joder porque yo sé cómo es”) y actitud jodedora caribeña, y eso se aprende y desarrolla… precisamente en la calle.
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